Thor,
el Odinson, Dios del Trueno y la Tormenta, heredero del trono de
Asgard.
Su
historia marvelita es, cuando menos, curiosa: acusado del pecado de
soberbia es condenado al exilio en Midgard (la Tierra) para aprender humildad.
Transformado en un médico mortal y cojo durante largo tiempo no
recuerda su procedencia, hasta que un día encuentra un viejo tronco
que le da por golpear contra el suelo y recupera su memoria y sus
poderes divinos. Este personaje es una de las primeros inventos de
Lee y Kirby en la contrucción del Universo Marvel. Lee buscaba crear
un héroe con el poder de un dios y parece que le propuso a Kirby su
idea de utilizar el panteón nórdico, que éste fue capaz de
explotar al máximo gracias a sus conocimientos sobre esta mitología.
Y
ahora saquemos las tripas a esta historia: un príncipe divino
demasiado orgulloso como para, según su padre, el rey, asumir el
trono del reino de Asgard ¡Imaginemos el tamaño de su ego!. Un
hermanastro, Loki, que ha vivido toda su existencia engañado por no
conocer a sus verdaderos padres (Odín mata a su padre, Laufey,
Rey de los Gigantes, y arrasa su ciudad; al encontrar al bebe Loki
entre los restos, decide, por piedad, adoptarlo como hijo)
y que encima ha vivido permanentemente a la sombra de Thor (del que
no olvidemos su ego, si nosotros los mortales usamos la adolescencia
para machacar a nuestros hermanos menores, imaginaos lo que podría
hacer ricitos). La existencia de Loki sabiéndose un extraño en la
corte de los dioses, viviendo una vida que no es la suya e hijastro
de un tipo que ha asesinado a su padre tuvo que ser complicada. La
reivinidicación de su propio yo, mezclado con la necesidad de
agradar a su padre adoptivo y su familia.
Y
vamos más allá, Loki es conocido como el dios de las mentiras, ya
que al carecer de los atributos físicos de Balder, Thor, Heimdall...
tiene que desarrollar su astucia para poder estar a la altura; pero
eso es visto negativamente en la sagrada Asgard: es más importante
ser fuerte que inteligente.
Creo
que hay un fallo habitual en los guionistas de la colección del dios
del trueno, y es precisamente reflejar a Loki como un villano, cuya
motivación es básicamente ser malo (es su naturaleza, como en la
fábula del escorpión y la rana). Si se le diera alguna vuelta más
podrían salir historias muy interesantes sobre la lucha interna de
Loki y sus verdaderos motivos a la hora de actuar como actúa.
Curiosamente algunos estudiosos plantean que en la mitología nórdica
no se representa a Loki como malvado, si no como un antagonista, el
contrapunto necesario para desarrollar las historias; parece bastante
aceptado que la asunción de la maldad se da posteriormente debido a
la influencia maniqueista del cristianismo (dios necesita un diablo
para mostrar toda su bondad).
Es
interesante también que en la película de Los Vengadores, en la
lucha entre Thor y Loki, este último llega a dudar y plantearse si
no se habrá equivocado favoreciendo la invasión alienígena. Esta
misma duda se da varias veces a lo largo de los tebeos, de hecho,
según parece (no estoy siguiendo la colección) en los últimos
tiempos en el Universo Marvel, un Loki rejuvenecido se coloca al lado
de los ángeles e incluso llega a enfrentarse a su antiguo Yo malvado
(veremos cuanto dura, ya se sabe el modo de proceder de La Casa de
las Ideas respecto a las muertes y los cambios del canon establecido
de los personajes)
Imaginemos
un niño con una historia como la de este dios, seguramente crecería
con todas las inseguridades del mundo y un resentimiento más que
justificado hacia su familia adoptiva. Imaginemos además que no
tenemos la escala temporal humana, si no que eres prácticamente
inmortal, y que por toda la eternidad, a no ser que hagas algo, todo
seguirá igual.
Me
vais a perdonar, pero entiendo perfectamente a Loki y su necesidad de intentar cambiar el mundo tal y como lo ha diseñado Odín. Tirando de la
mitología judia (y cristiana, claro) tenemos una historia similar
con Cain y Abel que todos conocemos: el hermano bueno que da la mejor
parte de su cosecha a dios; y el malo que da lo que le sobra. Y
resulta que dios pasa de Cain y solo tiene ojos para Abel, que encima
se lo restriega por la cara a su hermano... si no cumples la
voluntad divina, Cain, te enfrentas a que la humanidad te recuerde
como lo peor que ha existido sobre la tierra, y la marca de Cain
seguirá existiendo hasta el fin de los tiempos y será maldito hasta
que se congele el infierno... por llevarle la contraria a dios.
Total,
que Thor, como casi todas las historias, habla del poder y de quién
lo ejerce, y con qué legitimidad. Loki se niega a que el status quo
se mantenga, y la corte de Asgard, con Thor a la cabeza, lucha por
mantenerlo; el revolucionario frente al conservador, lo dinámico
frente a lo estático, el yin frente al yang.
Como
antes he tocado de refilón, el maniqueismo judeocristiano en el que
todos nos hemos criado nos obliga a elegir, y generalmente nos ponemos de lado del rubio guapo, pero quizás, solo quizás, el que tiene más razón
para actuar como actúa, es el huérfano moreno y feucho.
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