miércoles, 6 de abril de 2016

RELACIONES TÓXICAS ENTRE HERMANOS. Sobre el Poder y la aceptación del mando.

Thor, el Odinson, Dios del Trueno y la Tormenta, heredero del trono de Asgard.

Su historia marvelita es, cuando menos, curiosa: acusado del pecado de soberbia es condenado al exilio en Midgard (la Tierra) para aprender humildad. Transformado en un médico mortal y cojo durante largo tiempo no recuerda su procedencia, hasta que un día encuentra un viejo tronco que le da por golpear contra el suelo y recupera su memoria y sus poderes divinos. Este personaje es una de las primeros inventos de Lee y Kirby en la contrucción del Universo Marvel. Lee buscaba crear un héroe con el poder de un dios y parece que le propuso a Kirby su idea de utilizar el panteón nórdico, que éste fue capaz de explotar al máximo gracias a sus conocimientos sobre esta mitología.

Y ahora saquemos las tripas a esta historia: un príncipe divino demasiado orgulloso como para, según su padre, el rey, asumir el trono del reino de Asgard ¡Imaginemos el tamaño de su ego!. Un hermanastro, Loki, que ha vivido toda su existencia engañado por no conocer a sus verdaderos padres (Odín mata a su padre, Laufey, Rey de los Gigantes, y arrasa su ciudad; al encontrar al bebe Loki entre los restos, decide, por piedad, adoptarlo como hijo) y que encima ha vivido permanentemente a la sombra de Thor (del que no olvidemos su ego, si nosotros los mortales usamos la adolescencia para machacar a nuestros hermanos menores, imaginaos lo que podría hacer ricitos). La existencia de Loki sabiéndose un extraño en la corte de los dioses, viviendo una vida que no es la suya e hijastro de un tipo que ha asesinado a su padre tuvo que ser complicada. La reivinidicación de su propio yo, mezclado con la necesidad de agradar a su padre adoptivo y su familia.

Y vamos más allá, Loki es conocido como el dios de las mentiras, ya que al carecer de los atributos físicos de Balder, Thor, Heimdall... tiene que desarrollar su astucia para poder estar a la altura; pero eso es visto negativamente en la sagrada Asgard: es más importante ser fuerte que inteligente.

Creo que hay un fallo habitual en los guionistas de la colección del dios del trueno, y es precisamente reflejar a Loki como un villano, cuya motivación es básicamente ser malo (es su naturaleza, como en la fábula del escorpión y la rana). Si se le diera alguna vuelta más podrían salir historias muy interesantes sobre la lucha interna de Loki y sus verdaderos motivos a la hora de actuar como actúa. Curiosamente algunos estudiosos plantean que en la mitología nórdica no se representa a Loki como malvado, si no como un antagonista, el contrapunto necesario para desarrollar las historias; parece bastante aceptado que la asunción de la maldad se da posteriormente debido a la influencia maniqueista del cristianismo (dios necesita un diablo para mostrar toda su bondad).

Es interesante también que en la película de Los Vengadores, en la lucha entre Thor y Loki, este último llega a dudar y plantearse si no se habrá equivocado favoreciendo la invasión alienígena. Esta misma duda se da varias veces a lo largo de los tebeos, de hecho, según parece (no estoy siguiendo la colección) en los últimos tiempos en el Universo Marvel, un Loki rejuvenecido se coloca al lado de los ángeles e incluso llega a enfrentarse a su antiguo Yo malvado (veremos cuanto dura, ya se sabe el modo de proceder de La Casa de las Ideas respecto a las muertes y los cambios del canon establecido de los personajes)

Imaginemos un niño con una historia como la de este dios, seguramente crecería con todas las inseguridades del mundo y un resentimiento más que justificado hacia su familia adoptiva. Imaginemos además que no tenemos la escala temporal humana, si no que eres prácticamente inmortal, y que por toda la eternidad, a no ser que hagas algo, todo seguirá igual.
Me vais a perdonar, pero entiendo perfectamente a Loki y su necesidad de intentar cambiar el mundo tal y como lo ha diseñado Odín. Tirando de la mitología judia (y cristiana, claro) tenemos una historia similar con Cain y Abel que todos conocemos: el hermano bueno que da la mejor parte de su cosecha a dios; y el malo que da lo que le sobra. Y resulta que dios pasa de Cain y solo tiene ojos para Abel, que encima se lo restriega por la cara a su hermano... si no cumples la voluntad divina, Cain, te enfrentas a que la humanidad te recuerde como lo peor que ha existido sobre la tierra, y la marca de Cain seguirá existiendo hasta el fin de los tiempos y será maldito hasta que se congele el infierno... por llevarle la contraria a dios.

Total, que Thor, como casi todas las historias, habla del poder y de quién lo ejerce, y con qué legitimidad. Loki se niega a que el status quo se mantenga, y la corte de Asgard, con Thor a la cabeza, lucha por mantenerlo; el revolucionario frente al conservador, lo dinámico frente a lo estático, el yin frente al yang.



Como antes he tocado de refilón, el maniqueismo judeocristiano en el que todos nos hemos criado nos obliga a elegir, y generalmente nos ponemos de lado del rubio guapo, pero quizás, solo quizás, el que tiene más razón para actuar como actúa, es el huérfano moreno y feucho.